fbpx
Seleccionar página
Vivir en autocaravana o furgoneta cámper

¿Sueñas con vivir en furgoneta y viajar de forma libre sin nada que te ate a un lugar fijo?

Este es el sueño para muchos en el mundo cámper.

Y es que la vanlife atrapa, ¿verdad?

Solo que no siempre se tienen las condiciones a favor, como los temas legales que debes tener en cuenta.

En este artículo vamos a ver esas pequeñas dudas que te surgen si quieres lanzarte a vivir en una cámper todo el año y cómo puedes solucionarlas.

¡Dentro post!

¿Se puede vivir en una furgoneta cámper o autocaravana de forma legal?

¿Es legal vivir en una autocaravana?

La pregunta del millón.

Porque para esto hay dos respuestas válidas:

  • La corta es sí, se puede.
  • La larga, depende. (Aunque también sea corta, en la explicación está el tema delicado)

Con esto nos referimos a que, en España, has de cumplir diversos requisitos para que los organismos oficiales puedan reconocer tu furgoneta cámper como tu vivienda habitual.

Y aquí es donde está “la trampa”.

Porque para que esto ocurra necesitas disponer del mismo documento administrativo que si te comprases una casa común: la cédula de habitabilidad.

Pero, puesto que en su mayor parte va a depender de las comunidades autónomas y autonomías locales, va a ser prácticamente imposible que te acepten este trámite para tu furgoneta.

Así que todavía queda mucho por recorrer en este aspecto.

Si quieres conocer las razones por las que dejarlo todo y optar por una vida en furgo, pásate por este artículo en el que profundizamos más sobre la vanlife como estilo de vida.

¿Y si me mudo a un camping con mi furgoneta?

La vida en los campings tiene muchos pros, pero ¿realmente puedes pasar más que unas vacaciones?

En la mayoría de campings de España se estipulan unos periodos máximos anuales de estancia.

Así que es mejor que te quedes con la idea de que tampoco se puede vivir en un camping con una furgoneta o autocaravana. Más que nada porque, aunque normalmente este plazo sea de unos 11 meses como mucho, tampoco te puedes empadronar.

Parece que la cosa no está fácil, ¿verdad?

Bueno, vamos a ver qué otras opciones tienes para poder vivir legalmente en tu vehículo vivienda.

Soluciones para vivir en una furgoneta (sin ser un “techo”)

En su mayor parte, va a depender de las comunidades autónomas y autonomías locales que puedan reconocerte este hecho como legal o no.

Aunque la mayoría de veces coinciden en muchos aspectos. Vamos a ver qué opciones hay en estos momentos.

Empadronarse en una autocaravana o cámper

Como hemos dicho, todavía quedar un largo camino por recorrer en el tema de la legalidad en los vehículos vivienda. Pero, por suerte, ya se están viendo un poco de luz (aunque sea poca).

Una de las iniciativas del gobierno español vino con la actualización de la legislación en el año 2020, de la mano de una resolución sobre la gestión del Padrón municipal, en la que se especifica (concretamente en el punto 3.3):

3.3 Empadronamiento en infraviviendas y de personas sin domicilio. Como se ha indicado anteriormente, el Padrón debe reflejar el domicilio donde realmente vive cada vecino del municipio y de la misma manera que la inscripción padronal es completamente independiente de las controversias jurídico-privadas sobre la titularidad de la vivienda, lo es también de las circunstancias físicas, higiénico-sanitarias o de otra índole que afecten al domicilio. En consecuencia, las infraviviendas (chabolas, caravanas, cuevas, etc. e incluso ausencia total de techo) pueden y deben figurar como domicilios válidos en el Padrón.”

Vamos a ver a qué se refiere con esto en otras palabras.

Primero, ¿qué es una infravivienda?

Según la RAE, una infravivienda es una “vivienda que carece de las condiciones mínimas para ser habitada”.

Vale, esto claro.

Ahora veamos cómo define la RAE el término “domicilio”:

  1. Morada fija y permanente.
  2. Lugar en que legalmente se considera establecido alguien para el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos.
  3. Casa en que alguien habita o se hospeda.

Por tanto, el punto del que hablamos se refiere a cualquier vivienda en la que pasas la mayor parte del tiempo y que no disponga de cierta calidad para vivir en calidad.

Para empezar, ya ves que todo esto es bastante relativo y depende de muchos otros factores. Pues cada persona considera unas cosas distintas como indispensables para vivir bien.

Dicho esto (y para que nos entendamos), podemos extraer de esta normativa que una autocaravana podría considerarse una vivienda. O, mejor dicho, una infravivienda (a ojos de la administración).

Pero, cuando parecía que lo veíamos claro…

La normativa añade:

“[…] Las condiciones que deberían cumplirse para este tipo de empadronamiento son las siguientes:
– Que los Servicios Sociales estén integrados en la estructura orgánica de alguna Administración Pública o bajo su coordinación y supervisión.
– Que los responsables de estos Servicios informen sobre la habitualidad de la residencia en el municipio del vecino que se pretende empadronar. […]”

De forma que debes residir de forma habitual en la dirección elegida para empadronarte, siendo los encargados de darte el visto bueno los Servicios Sociales.

Como ves, no es que sea imposible lograr el empadronamiento en un vehículo vivienda, aunque tampoco es tarea fácil.

Veamos qué otra opción tienes para vivir en furgo (aunque no por ello más sencilla).

Vivir viajando: nómada digital

Seguro que has oído hablar del nomadismo digital. Esta tendencia de empleo que te permite trabajar mientras te mueves por el mundo.

Pues esta modalidad (o, más bien, estilo de vida) no es que sea la vía más fácil para vivir en furgoneta, pero sí la que menos problemas te puede llegar a provocar.

Y es que así reduces las probabilidades de tener dificultades con las autoridades.

Si nunca has vivido en una furgoneta te invitamos a que leas este artículo sobre qué llevar en una furgoneta cuando planeas viajar una larga temporada.

Como nómada digital ¿puedo pasar una temporada más larga en algún lugar en concreto?

No permanezcas demasiado tiempo en un mismo lugar fijo.

En este caso es mejor que muevas la furgoneta cada varios días y así evitarás que te llamen la atención.

Vivir viajando (o “traviajando”, como se llama a este estilo de vida) te permite moverte de manera libre por España o por cualquier lugar del mundo, sin ataduras y sin límites de fronteras. Pero eso no quiere decir que esa libertad se malinterprete en un no respeto por las normas y por hacer lo que te venga en gana.

Así que muévete con discreción y siempre respetando el entorno para que tanto la gente del lugar como las autoridades te traten como una persona viajera más y no seas un estorbo.

¿Dónde me empadrono como nómada digital?

Si tu opción es la vida nómada, la alternativa más factible es que uses la dirección de tus familiares (padres, hermanos, abuelos, etc.) o incluso amigos que no les importe que te empadrones en su casa.

¿Qué pasa con el correo, médico, etc. si vivo como nómada digital?

Esta es otra de las preguntas del millón.

Y es que es una de las grandes dudas que se tienen cuando se decide dar el gran paso de vivir viajando.

Así que vayamos por partes.

Estamos en el siglo XXI, ¿verdad? Pues saquémosle partido a uno de los grandes avances (casi especialmente indicado para nómadas digitales): el certificado digital.

Si no lo tienes ya, esto es lo primero que debes hacer antes de lanzarte a la vida nómada. Puedes solicitarlo a través de la página de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

Porque de eso se trata, ¿no? De agilizar todos los trámites.

Y, en España, gracias a la nueva ley que regula este aspecto, puedes comunicarte electrónicamente con la administración y realizar la mayor parte de gestiones oficiales de forma online sin tener que acudir de forma presencial a la oficina.

Con el certificado electrónico puedes hacer los trámites online.

En cuanto a la paquetería puedes usar una dirección de alguien de confianza si estás en ruta o utilizar los puntos de recogida más cercanos, como los Amazon Locker o las oficinas de Correos, por ejemplo.

Si te preocupa dónde puedes recibir la correspondencia bancaria, lo mejor es que recurras a la banca online. Si tu banco no dispone de esta opción, el mercado está repleto de los que te ofrecen la posibilidad de abrirte una cuenta sin tener que recibir cartas en un domicilio.

Para lo único que vas a necesitar una dirección física es para dar de alta la cuenta, en cuyo caso puedes contar con la ayuda de algún familiar que te “preste” su dirección.

Lo mismo ocurre con la asistencia médica, siendo necesario el empadronamiento para disfrutar de un médico de cabecera. A no ser que contrates un seguro médico

FURGOCONSEJO:

Si planeas viajar al extranjero es recomendable que contrates un seguro médico para cubrirte los altercados de salud en caso de necesidad.

¿Cómo puedo trabajar en una cámper y vivir viajando?

Esto va a depender de diversos factores.

Y uno de ellos es a lo que ya te dediques antes de dar el salto. Así como si tu inclinación hacia una vida más nómada o por una más “estable”.

Una cosa sí hay clara. Y es que todas las opciones de trabajo que tienes en la actualidad son (casi) infinitas.

Como ya has visto, el nomadismo digital tiene muchas ventajas.

Aunque, una cosa has de tener en cuenta: no es para todo el mundo.

Primero debes de pararte a pensar cuáles son los objetivos de tu viaje, y si realmente va a ser un viaje temporal o lo vas a querer prolongar. La duración es muy importante para poder planificar bien tus jornadas laborales y a qué te quieres dedicar.

Por tanto, si ahora mismo estás trabajando en una empresa física que no te facilita el teletrabajo, lo tienes más complicado. En cambio, si te puedes permitir el lujo de poder trabajar en remoto (sea para ti o para una empresa), no hay quien te pare.

Internet ha cambiado (y sigue cambiando) la forma en la que nos relacionamos, trabajamos, viajamos y, por lo tanto, vivimos. Tan solo debes escoger la manera que mejor se adapte a tu modus de vida.

Y tú, ¿te unes a cumplir el sueño de vivir en una furgoneta?

Como ves, vivir en furgoneta cámper o autocaravana de forma totalmente legal sigue siendo una utopía en muchos casos.

No obstante, muchas de las normativas que estaban olvidadas en un cajón de sastre están cambiando, y la legalidad llega poco a poco a este terreno cada vez menos pantanoso.

Si te ha ayudado no te olvides de compartirlo con otros furgoneteros. Ya sabes, quizás les pueda venir bien (y, de paso, hacemos un poquito de ruido).

¡Hasta el próximo artículo!